Una economía yonki
Cuando se habla de drogas y adicciones, se apuntan con tanta vehemencia sus efectos adversos que parece olvidarse que el consumo de tóxicos tiene a corto plazo efectos muy interesantes. De otro modo, nadie los utilizaría. La intensa euforia del momento es lo que anima a sus consumidores, que olvidan cuidadosamente las consecuencias de tales usos.
Por eso sorprende tanto que cuando se trata de economía ocurra justo lo contrario: que se ponderan las virtudes de la adicción a conductas peligrosas y se ocultan por completo sus consecuencias a medio y largo plazo, como si no existieran.