Sin Categoría

¿Y si nos levantamos?

La publicidad es muchísimo más que una técnica de venta. Es una manifestación del genio humano, sobre todo cuando consigue su objetivo: despertar lo que cada uno de nosotros tenemos dentro.

Coca-Cola (o un publicista pagado por la compañía) ha hecho el mejor spot electoral de la izquierda. Para sonrojo de ésta.
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Dona Nobis Pacem

Foto Facebook

Se ha dicho que en España siempre andamos detrás de los curas, unas veces con cirios encendidos y otras con garrotes, pero siempre tras ellos. Sí que parece evidente que hemos tenido dificultades para separar con claridad la sociedad civil y la Iglesia, y es así que nos sigue costando colocar a cada cual en su sitio, condición necesaria para el respeto mutuo, la discrepancia civilizada y el posible acuerdo.
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Caudillo de los pobres

Cuando se siembra una sociedad con las semillas de la ineptitud política, la injusticia social, el egoísmo de clase y la corrupción, lo que más crece, y con enorme furor, es la pobreza. Y empobrecer a la gente es el primer paso para que el siempre frágil edificio de la democracia empiece a desmoronarse.

El fallecimiento de Hugo Chávez puede ser una buena ocasión para que nosotros tomemos alguna lección de cosas que han pasado en Venezuela.

Podemos aprender, por ejemplo, que arruinar a millones de personas y de familias no resulta políticamente gratis. Que tiene consecuencias muy malas; desde luego las peores son para quienes pierden sus medios de vida pero a la larga los efectos negativos afectan al sistema democrático mismo, a la libertad de todos y a la prosperidad del país.

Comprendo muchos de los argumentos que se escuchan ahora en defensa de Chávez por su legado de lucha contra la pobreza más flagrante de Venezuela. Pero como me gustan tanto las formas de la democracia: eso de los derechos civiles, el imperio de la ley, la separación de poderes y el respeto por las minorías, no puedo decir que me gustara nada el estilo de gobierno del presidente fallecido.

Creo que la democracia no son solo las elecciones sino también los límites a la arbitrariedad del gobierno y los controles efectivos entre elección y elección. Pero también creo que la democracia y sus normas, tan corteses, saltan por los aires cuando no sirven para evitar el abuso continuado de la elite política, económica, bancaria, empresarial o criolla sobre el resto de ciudadanos. Y cuando tal cosa sucede no es difícil que aparezcan líderes como Chávez, mucho más amigos de la épica, la urgencia y el populismo que del respeto por las reglas.

Las voces que claman por el reinicio de la democracia en España todavía salen de bocas que han podido desayunar esa misma mañana, nada que ver (por el momento) con la pobreza generalizada e insultante que en su día impulsó y después sostuvo elección tras elección al presidente venezolano. Pero tal vez no sea siempre así, quizás la aparición de un “salvador” hispano solo necesite un poco más de tiempo, una vueltita más de la tuerca de la austeridad y una mordida adicional a los derechos de la gente. Escándalos no necesitamos que de eso ya creo que vamos sobrados. Lo que me parece que sí nos va a faltar es el petróleo.

Mierda para la Asociación Española de la Banca

Tienen hasta logotipo

En este momento en el que se exige a millones de ciudadanos que
de avengan a pasar hambre, que renuncien a calentar su casa y al futuro de sus
hijos (a quienes
ya no están a tiempo de evitarlos
) y a los políticos que asuman su innegable
responsabilidad en el desastre, es asombroso e indignante que los portavoces de la Banca se hagan los locos y salgan
con indecencias como las mentiras que alguien de
la AEB
ha tenido la desfachatez y la inmoralidad humana de pronunciar ante
un periodista y aun de escribir sobre
un papel
.

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¿Italia grillada?

Aunque usted sea de los que cuidan su salud; no fume, se ejercite, coma con poca sal y evite leer periódicos cada día, se habrá enterado de que en las elecciones italianas un cómico llamado Beppe Grillo, símbolo de la rebelión ciudadana, ha obtenido 162 escaños entre diputados y senadores. De hecho ha sido el partido más votado en la cámara de diputados italiana.
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Aquí había una tienda

Foto Rafael Lafuente (El Comercio)

En mi barrio había una tienda de fotografía, una cafetería, una tienda de ropa y una agencia de viajes. Todas en 50 metros. Ahora hay 4 persianas, algunas personas más en el paro y varios comerciantes arruinados.

La semana pasada este periódico informaba de que Euskadi ha perdido 7.000 empresas y 17.000 autónomos desde el comienzo de la crisis. El presidente de los empresarios vascos se hacía eco de unos datos escalofriantes según los cuales el tejido productivo vasco se está muriendo.
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¡Matadlos a todos!

Cátaros expulsados. Miniatura S. XIV

El 21 de julio del año 1209, las tropas al servicio del Papa Inocencio III conquistaron la ciudad de Béziers, una de las sedes de los herejes cátaros. Informado el inquisidor y Legado Papal, Arnaldo Amalrico, de que entre los prisioneros había tanto herejes como católicos, dicen que contestó ¡Matadlos a todos, Dios reconocerá a los suyos! Entre 7.000 y 10.000 personas fueron asesinadas y el Papa, por cierto, no dimitió.

Cuando en medio de la tormenta política actual escucho o leo a algunos (pocos) opinadores recordar que la gran mayoría de los políticos son gente honrada, que nunca han cogido un euro y que se han esforzado dignamente, me parece que estoy ante algo tan cierto como lo es también que la sociedad no está ya para andar con distingos y parece más partidaria de aplicar, en sentido figurado -espero-, la expeditiva solución de aquel cisterciense.

La indignación es un excelente caldo de cultivo para la ira, que por naturaleza es un sentimiento poco dado al matiz. Por eso nadie gana más en medio de este huracán que todo lo mezcla y todo lo arrolla que aquellos que efectivamente robaron, ya que su beneficio será para ellos solos pero la culpa y la vergüenza la compartirán a partes iguales con los honrados, que siempre fueron más. Como siempre, en medio de ese río revuelto quienes más ganan son al fin quienes más pescaron.

Porque lo indudable es que somos todos los demás quienes perdemos. El dinero, siempre público al fin y al cabo, que sirvió para que los corruptores pagasen a los corruptos ya lo hemos perdido, pero a este paso vamos camino de perder también la capacidad de regeneración de nuestra vida política.

Porque seguro que va a ser muy difícil que las personas honradas que hay en la política se animen a aguantar el chaparrón que les cae, pero será imposible que otras nuevas y valiosas se atrevan a meterse en medio de la escabechina…sobre todo si conocen el episodio histórico de los cátaros.

La justa indignación de una ciudadanía arruinada y abusada puede desembocar con peligrosa probabilidad en el desembarco de algún salvador o salvadora, que haga política diciendo que no la hace y que, desde luego lo que no hará será democracia; eso sí que no. Y, ¡ojo! que los «cirujanos de hierro» antes los imponían los ejércitos pero hoy lo hacen los mercados. No sé qué es peor.

Publicado en Danok Bizkaia el 15 de febrero de 2013

Empresaurios

Serie TV Dinosaurs

Dícese de aquella clase dirigente de la economía que medró en medio de los privilegios y protecciones que le ofrecía una dictadura jurásica que hubo en España hace ya bastante tiempo pero tal vez no el suficiente. Grandes, abusadores, incapacitados para toda innovación o modernidad, codiciosos del beneficio inmediato, destructores incansables del medio ambiente y aun de la salud de sus propios sectores empresariales, nada produce más terror en estos seres que la libre competencia, a la que temen como a un asteroide catastrófico.

Nacieron con el virus del estraperlo incrustado en su ADN y de aprovecharse directamente del hambre de nuestros abuelos con el tiempo se construyeron, a base de ventajismo, enormes empresas capaces de parasitar otras partes menos obvias y más rentables de nuestra riqueza, de la de todos.

¿Se imagina usted al gran constructor llegando al chalet de su exclusiva urbanización privada compungido, contrito, para explicarle entre sollozos a su santa, que tal o cual concejal, político, funcionario…. le ha obligado a soltarle un sobre lleno de dinero si quería optar a tal o cual obra pública? Yo no me lo imagino, y seguramente usted tampoco. Veo más bien a un orgulloso empresaurio, satisfecho de la operación que hoy ha llevado a cabo con el pringao ese del concejalillo -¡que me come en la mano oye!- al que por unos miserables miles le he sacado un contrato que se van a morir de envidia esos hijoputas del club de golf. ¿A que así sí se lo imagina usted mejor, verdad? Yo también.

Lo que no se puede negar es que son listos como el hambre, precisamente el mismo hambre de sus vecinos a costa de la que se hicieron ricos sus abuelos franquistas. Tan listos son que sus nombres aparecen en listas pero nadie les señala. Condena la opinión pública, con razón, al que comía en su mano pero nadie dice nada de ellos, nadie les reclama el 35% de impuesto de sociedades por aquellos millones desembolsados. Nadie habla de cárcel. Han conseguido que, estando en el puñetero medio del lodazal, nadie parezca verlos. Ellos sí que saben.

Estos días leía a un directivo de una importante empresa vasca decir que la suya nunca entró al “juego de las comisiones”. Efectivamente tiene razón, para quienes sí lo hicieron era un juego, un juego trucado, por supuesto, en el que solo podían ganar, y en donde los auténticos empresarios y todos los demás ciudadanos solo podíamos perder. Qué listos son, los hijoputas.

Publicado en Danok Bizkaia el 8 de febrero de 2013

El balón pinchao

En 1997 se inició
la llamada “guerra del fútbol”, en la que las entonces nacientes televisiones de
pago pelearon por hacerse con algo que animase a miles de personas a empezar a pagarles
dinero en un país absolutamente acostumbrado a que la TV fuera gratuita. Tal vez no
fuera tanto lo que iban a ganar como el convencimiento de que quien perdiese el
fútbol simplemente moriría, como así ocurrió. El fútbol era la llave del
negocio.

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Ponte en pelotas

Foto Claudio Peri

Escuchaba estos días en la radio a algunos periodistas sorprendidos y aparentemente molestos por la cada vez más habitual costumbre de desnudarse en público como protesta o reivindicación de todo tipo de cosas, sean éstas graves o minúsculas, justas u opinables, mundiales o de barriada.

Inexplicable extrañeza la de aquellos opinadores, cuando resulta evidente que los propios medios de comunicación acuden a estas “manifestaciones” como polillas a la luz y reservan espacios de portada a asuntos que ignorarían del todo si no se viera ahí una teta.

Nadie debería sorprenderse de que la gente aproveche el voyerismo de periódicos y televisiones para hacer más rotunda y visible cualquier reivindicación mediante el simple y eficacísimo método de ponerse en pelotas. Porque sucede, además, que son los medios quienes establecen, mediante su atención, la notoriedad de las cosas: lo que existe y lo que no, lo que es importante y lo prescindible. Por supuesto, los protestadores nudistas lo saben perfectamente y lo aprovechan para generar hacia su causa un plus de legitimidad, que en realidad se sostiene solo en que, efectivamente, han salido en la prensa.

Feministas ucranianas protestan contra el Papa enseñando las tetas durante el Ángelus y son noticia en todo el mundo. Los bomberos de Bilbao se pagan sus olimpiadas mostrando bíceps y chocolatinas. No sé cuántos políticos italianos conoce usted pero seguro que recuerda a Cicciolina. Unas madres valencianas reivindican el autobús escolar para sus vástagos fotografiándose para un calendario erótico. Incluso un político catalán se hizo un cartel tal y como su madre lo parió (sin duda aludiendo a la necesaria transparencia en política).

Los medios de comunicación dicen que son público pero en verdad son actores y muy principales. Les gusta decir que se limitan a reflejar la realidad pero no es verdad, La modifican y transforman seleccionando lo que importa y lo que no. Esas personas saben perfectamente lo que los medios compran y se limitan a vendérselo. Cuando se trata de tetas y culos el éxito está asegurado. No cabe extrañarse. Al fin y al cabo les dan lo que tanto quieren. Es la demanda la que crea la oferta.

Así que ya sabe usted, si quiere quejarse de algo, de lo que sea, póngase en pelotas delante de una cámara y verá cómo el resto lo hará, ella sola, la máquina mediática.

Publicado en Danok Bizkaia el 25 de enero de 2013