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| Pablo Iglesias |
Soy militante socialista desde hace 35 años así que he tenido muchísimas ocasiones de equivocarme. Lo he hecho infinidad de veces y, ya que estamos a ello, voy a pedirte perdón yo también por algunos de esos errores.
- Te pido perdón por haberte mentido tanto, diciéndote siempre lo que querías oír y no lo que era cierto. Te pido perdón por haber confundido la tarea de la política con la herramienta del marketing.
- Te pido perdón por traicionar tantas veces la verdad que nos podía hacer perder votos y sustituirla por el tópico amable y popular.
- Te pido perdón por habernos refugiado en los viejos mitos de la izquierda para criticar al “capitalismo” y ser solo los redistribuidores de la riqueza, olvidándonos de nuestra obligación de entender y gobernar los modos en que ésta se crea (tan sucios e incómodos para los progresistas puros e inmaculados que nos ha gustado ser)
- Te pido perdón por haber reflexionado tan poco sobre lo que deben ser las políticas progresistas de hoy y quedarnos agitando los símbolos que llevaban nuestros abuelos.
- Te pido perdón por utilizar la noble y vieja bandera republicana como un refugio en el que guarecernos de la incómoda desazón que nos suponía asumir que gobernábamos la España de la monarquía constitucional que contribuimos a levantar.
- Te pido perdón por agitar el siempre falso espantajo de la ruptura del concordato con la Santa Sede cada vez que necesitamos un bálsamo con el que autocomplacernos.
- Te pido perdón porque las prisas nos hicieron confundir los ritmos profundos de la sociedad con los del titular de prensa de mañana y porque nuestro criterio fue demasiadas veces decir lo que habíamos leído esa mañana en El País.
- Te pido perdón porque esa misma actitud medrosa que nos impide desairar a nadie, y menos que a nadie a los medios de comunicación, nos está haciendo asumir como propia la responsabilidad de una destrucción de la economía que impulsan otros y no nosotros.
- Te pido perdón porque tanto servilismo mediático nos ha llevado a confundir la transparencia con el nudismo y hemos hecho congresos que eran más teatros para las cámaras que lugares de discusión política seria.
- Te pido perdón por ocultarte, para que no te disgustases, que si tienes o has tenido una posición económica relativamente confortable era porque con tu dinero creamos unos servicios públicos sanitarios, educativos y sociales que te servían de red de protección contra las contingencias que pueden desbaratar a cualquiera que no sea realmente rico. En su lugar dejamos que pensases que los impuestos que pagabas eran un expolio y no tu seguro, como ciertamente eran.
- Te pido perdón por dejarte creer que tus aportaciones a la Seguridad Social te “garantizaban” tu pensión, cuando sabemos que ésta dependerá en realidad de lo prospera o no que sea la sociedad de tus nietos. Y también por dejarte creer que eso lo podías arreglar con un plan de pensiones privado.
- Te pido perdón porque el pudor, o el miedo o la torpeza no nos permitieron dejarte bien claro que el derecho a la salud, a la educación, a las pensiones, los establecimos los socialistas del PSOE y que no han estado ahí desde siempre, como tal vez creas.
- Te pido perdón por no haber pinchado la burbuja inmobiliaria que tantos impuestos suponía para ayuntamientos y comunidades, que así construían infraestructuras necesarias o no pero siempre útiles para alimentar los egos locales y regionales que a nosotros nos garantizaban después alcaldías y escaños.
- Y por último te pido perdón por tantos compañeros y compañeras que en artículos, cartas y vídeos siguen confundiendo la política con la imagen haciéndote ver que todo es sencillo y nada es complejo, que basta con perdones como el que te pido yo hoy aquí.
- Muy especialmente te pido perdón por aquellos y aquellas de nosotros que, tras décadas de desempeñar enormes responsabilidades, se lanzan ahora a competir para ver si molan más y son los más guays y los más chachis, de nuevo diciéndote las cosas que quieres oír, y así ver si se salvan de la quema de la indignación que tienes y pueden seguir entre otras cosas porque les he votado yo. Perdón también por eso.
Ciudadano, ciudadana, ni tu vas a pagar tu hipoteca ni yo mi alquiler con estos perdones, pero me gustaría que, estando ya tan mal como estamos, te animes a exigirnos que te digamos la verdad, la que nos disgusta a nosotros y la que tal vez no te guste oír a ti tampoco. Es hora de que te tratemos como una persona adulta y responsable, y que lo seamos nosotros también.
Carlos Gorostiza
Agrupación Socialista de Abando, Bilbao.
