Monarquía anacrónica

Precisamente en ese anacronismo, en esa desincronización con el tiempo que le rodea tiene la Corona su principal fortaleza. Cuando los tiempos que se viven son de barullo, incertidumbre y ruido, estar desacompasado con ellos se convierte en virtud y no en defecto.

Foto EFE
 Mi columna de esta semana en el diario Voz Populi va del anacronismo como virtud.
Puedes seguir leyéndola aquí

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *