Una de las cosas más asombrosas de la política es comprobar cómo hay tantísima gente que piensa que los nacionalistas no son en realidad nacionalistas. Solo así se explica que nadie les tomase en serio cuando reiteraron indignados que de ninguna manera apoyarían las cuentas de Sánchez y que ahora aparezcan la sorpresa y el asombro al comprobar que resulta que decían la verdad, que van a hacer exactamente lo que dijeron que harían y que, además, el motivo es exactamente el que manifestaron: la petición de penas del fiscal
El ardiente deseo de discurrir con novedad

