la izquierda cayó en los 70s y 80s en la trampa nacionalista de confundir con progresía todo lo que sonase a antifranquismo y bajo los efectos de esa adormidera política ha pasado hasta hoy.
En mi artículo de esta semana en Voz Pópuli hablo de cómo la izquierda española empieza a darse cuenta de que el nacionalismo no es, nunca fue, una ideología «hermana». Puedes leerlo aquí.
