Con las gafas de la M30, Cataluña se ve borrosa

Las redes sociales no son los únicos espacios en que el autoconsumo de nuestras propias verdades nos aturde y aleja primero de la complejidad y, al cabo, de la realidad misma. Pasa también en la vida real.


En mi artículo de esta semana en VozPópuli hablo del peligro que tiene ver las cosas desde fuera, creyendo, con superioridad, que se entienden perfectamente. Puedes leerlo aquí.

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