Guia de comportamiento intersexual

Decimoséptima entrega. Las escopetas de feria (hombres meando)

(De utilidad para mujeres y hombres)

Cuando se utilizan herramientas inadecuadas para realizar una labor el resultado no suele ser brillante. Así me lo recordaba mi amigo Epi. Además de nuestras carencias mentales, los hombres solemos tener otras “dificultades” físicas que a menudo provocan situaciones comprometidas.

El cuerpo de los seres humanos ha ido evolucionando a lo largo de millones de años pero tengo para mí que la ubicación y forma de algunas partes de nuestra anatomía se han mantenido básicamente invariables desde los primeros australopitecus que poblaban las sabanas africanas hace tres millones de años.
Leer más

Decimosexta entrega. Las cadenas nutricias

(Útil para los hombres)

Debo este concepto y su magnífico nombre a mi amigo Fermín que, como otros y otras, me ha sugerido nuevas ideas a medida que iban recibiendo los textos anteriores.

En este mundo occidental en que vivimos, en el que casi cualquier producto alimentario es fácilmente accesible en todo tipo de comercios o grandes superficies subsiste sin embargo entre las mujeres un residuo de otros tiempos más difíciles, en los que no era sencillo conseguir determinados alimentos. Las mujeres con responsabilidades familiares son las principales protagonistas de este concepto, que conecta, a mi juicio, con los más profundos y primarios recovecos del cuidado de la prole y del clan.
Leer más

Decimoquinta entrega. Esto pega. Esto se mata

(Útil para las mujeres)

En la entrega anterior hice referencia a la dificultad que muchos hombres tenemos para entender los colores y ponerles nombre. Contrariamente a la a menudo insultante destreza con que vosotras los manejáis. Apunté entonces que algunos añadíamos a esa dificultad casi sensorial la incapacidad para comprender qué colores de ropa combinan entre sí y cuáles no. Sospecho que existe un amplio abanico de posibilidades (de hecho, me temo que existe) pero también soy consciente de que hay colores que no combinan en absoluto por muy variables que sean el gusto o las preferencias de las personas. Y ahí está el problema.

Ese conocimiento (ese know how, que diría un consultor) me resulta completamente ajeno. Como no es una disciplina reglada que se pueda estudiar en un libro ni hay clases para aprender a maridar ropa, las personas como yo, que somos legión y casi todos tíos, nos vemos como náufragos perdidos en un proceloso mar de colores, texturas, cuadros, rayas, etc.
Leer más

Decimocuarta entrega. ¿Carne o pescado? …Si

(Útil para los hombres)

Te habrá pasado montones de veces con las mujeres. Que haces una pregunta con dos opciones y te responden “si”. Y tu te quedas ahí con cara de bobo, intentando saber sí a cual de las dos. Olvídate de adivinanzas. En contra de lo que te pudiera parecer el sí no es a la primera de las dos opciones. Es sí a lo que ella está pensando. La otra opción es simplemente que la ha desechado y ni siquiera la ha tenido en cuenta en la respuesta, por eso ha dicho “si”, porque ella solo ha captado una de las dos opciones, la que quiere.
Leer más

Decimotercera entrega. El problema de los colores

(Útil para las mujeres)

De pequeños a todos nos enseñaron que el arco iris estaba formado por siete colores. En la versión que yo recibí eran: rojo, anaranjado, amarillo, verde, azul, añil y morado. He de confesar que ya desde aquel momento he tenido problemas para asignar bien cuál es exactamente la posición del añil y en qué se diferencia del azul y del morado.

Más adelante, en física, aprendimos los experimentos de Newton sobre la descomposición de la luz blanca a través de un prisma, las distintas longitudes de onda de cada color y demás. Información que, por cierto, no logró despejar mis dudas sobre el añil, pero en fin, cada uno debe asumir sus carencias.
Leer más

Duodécima entrega. Qué bonito problema

(Útil para los hombres)

Si exceptuamos a los matemáticos, que tienen una curiosa forma de disfrutar del mundo, parece un hecho incontestable que encontrarse ante un problema es una situación incómoda y estresante para cualquier ser humano. Toda nuestra vida es un intento siempre fallido de evitarnos problemas y cuando nos encontramos ante uno no podemos decir que estemos en el momento más feliz. Nos vemos obligados entonces a tomar decisiones, a elegir soluciones y por consiguiente a renunciar a posibilidades que nos hubiese gustado mantener abiertas.
Leer más

Undécima entrega. Los juguetes. Hombres de compras

(Útil para las mujeres)

A todos los niños les gustan los juguetes. Cuando crecen pierden paulatinamente el interés si son mujeres pero si son hombres lo que sucede es que cambian de juguetes pero mantienen la afición hasta la muerte. ¿Por qué creéis que la mayoría de los coches caros los compran los hombres? ¿Qué demonios hacemos los tíos comprando revistas de coches o de barcos? Pues eso, que hemos cambiado de juguetes.

Cuando digo juguetes me refiero, claro está, a cosas que un tío en absoluto necesita pero que le gustan como a un niño. ¿Os habéis fijado vosotras en el brillo de nuestros ojos cuando paseamos por el lineal de, por ejemplo, talados o sierras mecánicas de un almacén de bricolaje? ¿Habéis visto nuestra cara cuando nos paramos delante de una tienda de motos?.
Leer más

Décima entrega. Calle arriba, calle abajo

(Útil para los hombres)

Ten en cuenta que para las mujeres estos conceptos pueden ser perfectamente válidos incluso aunque la calle esté en la zona más llana de Holanda.

Para una mujer arriba y abajo no tienen por qué significar una diferencia efectiva ni evidente de altura. Mucho menos se refiere a la dirección Norte-Sur, aspecto que les suele ser completamente ajeno.

Cuando una mujer te dice que “tires para arriba de la calle” no te asombres si ves que la calle es completamente plana. Lo conveniente es que busques otras ayudas en su lenguaje no verbal o en el conocimiento previo de sus circunstancias. Lo primero es mirar, con disimulo, si te está señalando alguna dirección con el dedo, o con la barbilla (las mujeres señalan mucho con la barbilla, sobre todo cuando hurgan en los bolsos).
Leer más

Novena entrega. El silencio es mal conductor de información

(Útil para las mujeres)

Las que estudiasteis física recordaréis que cada sustancia presenta una mayor o menor conductividad eléctrica y también que el sonido se transmite mejor cuanto más denso sea el medio. Pues al silencio le pasa con la comunicación lo mismo que a la madera con la electricidad -que es mala conductora.

Todos sabemos que se pueden transmitir órdenes, ideas, sentimientos y emociones mediante multitud de sistemas no verbales, pero ya que nuestra especie ha desarrollado tan extraordinaria capacidad para crear conceptos y manifestarlos a través del lenguaje, os sugiero que hagáis todo el uso posible de esa facilidad tan eminentemente humana y para la que en general estáis tan bien dotadas.
Leer más

Octava entrega. Venga vámonos

(Útil para los hombres)

Esta expresión es la que suelen utilizar las mujeres cuando aún faltan entre 20 y 45 minutos para salir del lugar en cuestión. El margen es amplio y crece especialmente cuando se dan dos circunstancias adicionales: la existencia de otras mujeres conocidas en el lugar y el hecho de que estés de compras en una tienda. Es muy común que el “venga vámonos” se repita varias veces a lo largo del largo proceso de abandono del local. Creer que tal aseveración, incluso repetida, va a ir seguida de un movimiento inmediato, franco y directo hacia la puerta del local es un gravísimo error que conviene evitar.
Leer más