Ahí la tienes: quitándole el pan a un padre de familia

A un país que pierde población primero le sobran columpios y plazas de guardería, pronto los estudiantes se encuentran más anchos en las aulas que aún quedan abiertas, pero antes de lo que se piensa empiezan a faltar trabajadores, consumidores, contribuyentes y, sobre todo cerebros que lo sigan impulsando y haciéndolo avanzar.

Hoy comienzo una colaboración con el diario Vozpópuli con este primer artículo. Espero que te interese.

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