Al columnista de Deia, antes conductor de programas en ETB, se le ha escapado un revelador lapsus linguae en su columna de hoy: A cuenta de la entrevista que ayer le hizo EiTB a Rufi Etxeberría nos llama “chuflistas” a los socialistas vascos porque ayer votamos en el Parlamento contra la sucesión fraudulenta de Batasuna mientras -escribe de nosotros- “solo hacía dos horas que habían dado la bendición mediática a los presuntos sucesores fraudulentos”.
Vizcaíno da por hecho aquello a lo que seguramente estaba acostumbrado de siempre: A que el partido del poder le dijese a EiTB lo que tenía que emitir y lo que no.
El verdadero y profundo cambio que supone la dirección de Alberto Surio es precisamente que ya no pasa nada de eso, sino que es la propia EiTB y no el partido que “manda” quien decide qué información es relevante. Vizcaino nos reprocha a los socialistas la entrevista seguramente porque estaba tan acostumbrado a la injerencia que da por bueno que no sean los periodistas quienes deciden. Las inercias son poderosas.
