El ‘escándalo’ El Pozo y el efecto Disney

En lugar de interesarnos por la realidad de cómo se obtiene y trata la carne que nos llega al plato, preferimos indignarnos si alguien nos dice que no responde a nuestra imagen bucólica de una campiña verde en la que pastan las vacas de Milka y las cabras de Heidi.

En mi artículo de esta semana en VozPópuli me ocupo de la epidemia de infantilidad que nos asola. De la TV y el periodismo de calidad apenas hablo porque ¿para qué? Puedes leerlo aquí.

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