La animadísima bronca electoral nacional es desconocida en mi tierra, donde los votantes han comprado sin titubeos el mensaje de calma y buenos alimentos que viene ofreciendo el PNV desde que el Lehendakari Urkullu es su mentor y su icono.
En mi artículo de esta semana en Vozpópuli me fijo en las diferencias que hay entre la política que se hace fuera de Madrid y la que se hace en la capital, y muy especialmente la grandísima distancia entre el comportamiento electoral de Euskadi respecto al resto del país. Puedes leerlo entero aquí.

