Un partido que quiera ser alternativa tiene que decirnos no solo cómo va a establecer la redistribución de lo que se genere sino cuál es la estrategia que nos propone para que el país que quiere gobernar prospere y genere esa riqueza que luego se repartirá.
Mi columna de esta semana en el diario Vozpópuli señala una asignatura pendiente de la socialdemocracia. Puedes seguir leyéndola aquí

