Anuncio peruano premiado en Cannes en 2005.
Lo dedico a esos «locos molestos» de los publicitarios.
Véanlo y emociónense, vale la pena.
El ardiente deseo de discurrir con novedad
Anuncio peruano premiado en Cannes en 2005.
Lo dedico a esos «locos molestos» de los publicitarios.
Véanlo y emociónense, vale la pena.