2024

Summer is coming. Have you ever considered going solo? Travel

Summer is indeed a great time for solo travel! Whether you’re exploring new places, reconnecting with yourself, or simply seeking adventure, solo travel can be a rewarding experience. Here are some reasons why solo travel might be worth considering:

Personal Growth:

Solo travel pushes you out of your comfort zone, encouraging personal growth and self-discovery. You learn to rely on yourself, make decisions independently, and adapt to new situations.

Freedom and Flexibility:

You have the freedom to choose your own itinerary, pace, and activities without compromising with others. This flexibility allows you to fully immerse yourself in experiences that interest you the most.

Meeting New People:

Solo travel often encourages interactions with locals and other travelers. It’s easier to strike up conversations and form meaningful connections when you’re on your own, leading to memorable encounters and friendships.

Self-Reflection and Relaxation:

It’s a chance to disconnect from daily routines, reflect on life, and recharge. Whether you prefer exploring bustling cities or relaxing on serene beaches, solo travel allows you to set your own agenda for relaxation and rejuvenation.

Empowerment and Independence:

Successfully navigating a new destination on your own boosts your confidence and independence. You gain a sense of empowerment as you overcome challenges and navigate unfamiliar environments.

Tailored Experiences:

You can tailor your travel experiences to suit your interests, whether it’s culinary adventures, cultural exploration, outdoor activities, or historical discoveries. Solo travel allows you to prioritize what matters most to you.

Spontaneity:

Without having to coordinate with others, you’re free to be spontaneous and seize opportunities as they arise. Whether it’s a last-minute excursion or a change in plans, solo travel allows you to embrace unexpected adventures.

Self-Care:

It’s an opportunity to prioritize your own needs and well-being. You can indulge in self-care activities, such as meditation, yoga, or simply enjoying peaceful moments in nature, without distractions.

If you’re considering solo travel this summer, start by researching destinations that appeal to you, plan your itinerary based on your interests, and take steps to ensure your safety and comfort. Embrace the freedom and adventure that solo travel offers, and you may discover a new sense of empowerment and fulfillment along the way!

The First Step to Success

The first step to success can vary depending on individual goals and circumstances, but here are some universal principles that often mark the beginning of a successful journey:

Clarity of Purpose:

Define your goals and aspirations clearly. Whether it’s starting a business, advancing in your career, improving your health, or pursuing a personal passion, having a clear vision of what success means to you sets the foundation for your journey.

Commitment and Dedication:

Success often requires dedication and persistence. Commit to taking consistent action towards your goals, even when faced with challenges or setbacks. Stay motivated by reminding yourself of the reasons behind your pursuit.

Continuous Learning:

Invest in acquiring knowledge and skills relevant to your goals. Seek opportunities for growth, whether through formal education, mentorship, self-study, or practical experience. Embrace a mindset of lifelong learning and adaptation.

Effective Planning and Organization:

Develop a plan of action that outlines specific steps and milestones towards achieving your goals. Break down larger objectives into smaller, manageable tasks to maintain clarity and momentum.

Courage to Take Risks:

Success often involves stepping outside your comfort zone and taking calculated risks. Be willing to embrace uncertainty, learn from failures, and see challenges as opportunities for growth and innovation.

Resilience and Adaptability:

Stay resilient in the face of obstacles or setbacks. Adapt to changing circumstances, adjust your strategies when necessary, and maintain a positive attitude towards overcoming challenges.

Building Support Networks:

Surround yourself with supportive individuals who believe in your abilities and aspirations. Seek guidance from mentors, collaborate with like-minded peers, and leverage your network for advice, opportunities, and encouragement.

Action and Execution:

Ultimately, success is achieved through action. Take that first step towards your goals with determination and confidence. Each action you take brings you closer to realizing your vision of success.

Remember, the first step may be daunting, but it signifies your readiness to embark on a journey towards achieving your dreams. Embrace the process, stay focused on your goals, and celebrate each milestone along the way.

El presidente es el menos adecuado para quejarse

 Tiempo de lectura: 2:20 min


¿Cómo hemos podido llegar a dimitir tanto de nuestras obligaciones para que la persona menos adecuada sea quien ha dicho lo que muchos otros teníamos que haber dicho antes?

  

Por qué los periodistas que aman y respetan su profesión admiten que a su lado en las ruedas de prensa se sienten individuos que no van a ejercer la profesión sino a enmierdar el entorno mediático con mentiras, insultos y bulos directos. Esos periodistas que creen en su profesión sí eran personas adecuadas para quejarse y no el presidente.


Por qué los responsables medios de comunicación, con una clara y honesta línea editorial de siempre, conservadora o progresista, no solo aceptan que haya panfletos que embarran su sector, sino que incluso caen en la tentación de subirse a los titulares escandalosos, copiando y mimetizándose con los digitales de quita y pon que saben al servicio evidente de quienes no quieren ni periodismo ni libertad sino agitación y ruido. Esos responsables de medios que fueron de calidad sí eran personas adecuadas para quejarse y no el presidente.


Por qué los jueces honestos aceptan en sus filas a los que actúan aprovechándose del poder que les dan sus puñetas para torcer las bases de la democracia aceptando y promoviendo causas evidentemente insostenibles y que solo buscan dañar con el propio proceso a personas honestas. Esos jueces profesionales y cabales sí eran personas adecuadas para quejarse y no el presidente.


Por qué los policías que se saben y se valoran como servidores de la sociedad y de la Ley aceptan que otros policías deshonren su propio uniforme inventando pruebas falsas, persiguiendo a personas que saben inocentes contratando a delincuentes con un dinero que podría ir a mejorar sus propias condiciones de trabajo. Esos policías y guardias sí eran personas adecuadas para quejarse y no el presidente.


Por qué los ciudadanos españoles valoramos tan poco nuestra democracia que aceptamos, compartimos y nos cachondeamos a menudo de acusaciones intolerables y burlas crueles en las redes sociales y por qué nos divierte tanto aceptar que cualquiera que no nos caiga bien sea objeto de linchamiento público con cualquier mentira, mejor cuanto más salvaje. Nosotros sí éramos personas adecuadas para quejarnos y no el presidente.


¿Cómo hemos podido llegar a dimitir tanto de nuestras obligaciones para que la persona menos adecuada sea quien ha dicho lo que muchos otros teníamos que haber dicho antes?

 

La M30 acaba de descubrir la ley electoral vasca de 1983

 Tiempo de lectura: 2 min


Es ahora cuando se denuncia una norma que se ignoró mientras supuso una ventaja para los partidos no nacionalistas


41 años ha tardado la opinión publicada de Madrid en apercibirse de una especial característica de la ley electoral vasca, la que establece que cada una de las provincias de Euskadi (que allí se llaman Territorios Históricos) aporta el mismo número de diputados al parlamento autonómico, 25 en concreto, independientemente de sus grandes diferencias de población.


No deja de llamar la atención que en un entorno donde se analiza hasta extremos casi de delirio la política de “la periferia” (como llaman aquí a todo lo que queda fuera del Madrid del poder) y donde constantemente se nos dan claves informadísimas sobre lo que ocurre, y muy especialmente sobre lo que debería ocurrir, les haya pasado desapercibida esta peculiaridad electoral durante más tiempo que el que duró la propia dictadura de Franco.


Ni siquiera cuando la madrisfera mediática denunciaba airada las “ventajistas” diferencias de representación en el Parlament de Cataluña de las provincias sociológicamente más independentistas respecto a las que lo son menos, se les ocurrió mirar lo que pasaba en Euskadi, donde tales diferencias siempre han sido mucho mayores.


La ocultación de lo incómodo es una de las herramientas básicas de la manipulación informativa. Sin embargo, cuando resulta tan evidente, mueve un poco al sonrojo. Solo cuando el cambio generacional amenaza con que EH Bildu y el mundo abertzale se hagan fuertes en Álava, la provincia hasta ahora menos nacionalista, es cuando se denuncia lo injusto de una norma que se ignoró cuidadosamente mientras supuso una ventaja para los partidos no nacionalistas.


La pregunta que resultaría más interesante hacerse no es por qué la ley electoral es como es, ni por qué tal cosa ha pasado tan desapercibida durante cuatro décadas, sino qué es lo que ha pasado para que la ciudadanía de Álava haya evolucionado políticamente como lo ha hecho. 

Tranquilos, que la sociedad de viejos no durará

 Tiempo de lectura: 3 min


Statler y Waldorf (The Muppets)

Mejor pensar en los retos que requerirán de pensamiento, estrategia y esfuerzo y no en lo que se solucionará de forma automática


Tengamos claro lo fundamental: si hoy nacen pocos niños, dentro de 70 años no podrá haber muchos ancianos de esa edad. Entendido ¿verdad?, sigamos.


Leo a muchos analistas que, pensando a largo plazo, rescatan datos apocalípticos sobre un futuro de ancianos egoístas contra jóvenes explotados, pero que ignoran un dato absolutamente inevitable: que los muchos viejos que nacimos cuando la natalidad en España era alta moriremos antes que los pocos jóvenes actuales, por lo que esa tensión social de la que tanto hablan, nada desdeñable sin duda, tampoco podrá durar demasiado tiempo; 20 o 30 años como mucho (proyectos hay, como el AVE a Euskadi, que estamos esperando desde hace más que eso).


Así que la inminente y amenazadora avalancha de jubilaciones a la que nos enfrentamos ahora, en dos o tres décadas se habrá convertido en una acumulación de trabajo para funerarias y notarios y el fin del problema de las pensiones llegará solo. Tal vez sea justamente ese temible “The End” lo que tienen miedo de mentar esos comentaristas tan conspicuos, posiblemente por su misma edad.


Así que yo, consciente de que la naturaleza solucionará ese problema que tanto nos alarma hoy, preferiría que se dedicasen los esfuerzos a pensar en aquello que no se producirá de forma automática, en aquellos retos que sí requerirán de pensamiento, estrategia y esfuerzo.


Las pensiones van a ser un asunto de cierta tensión, sin duda, y probablemente habrá que cambiar su sistema de financiación actual, pensado en 1818 en Alemania para cohortes de numerosos trabajadores jóvenes y pocos ancianos y que llegó a España con Antonio Maura en 1919 (bastante ha durado), pero no será ningún drama dedicar provisionalmente otros recursos a mantener el sistema ni arruinará la economía española ¡qué va!


Mejor sería ir preparándonos ya para una economía y una sociedad con muchísima menos gente trabajando, consumiendo y viviendo.


Además de alarmarnos por la Inteligencia artificial (como hicimos en su momento con el ferrocarril o con Internet) convendría que pensáramos en las oportunidades de crecimiento económico y personal que nos aportará, como ha pasado con todas las innovaciones tecnológicas de la historia.


Respecto a nuestra relación con el planeta me remito a la famosa frase de Kenneth Boulding: “todo el que crea que el crecimiento exponencial puede continuar indefinidamente en un planeta finito o está loco o es economista”. A los jóvenes, incluso a los que sean economistas, como el propio Boulding, les tocará lidiar con eso.


Así que tranquilos, que si bien tendremos un episodio de cierta dificultad, en menos tiempo del que imaginamos la preocupación por las pensiones habrá dado lugar a otras muy diferentes que ahora también nos cuesta imaginar. Yo no lo veré, pero echo de menos reflexiones que imaginen cómo será el mundo más allá de la esperanza de vida de los opinadores.