2019

Sánchez, un resistente de manual

Liberado de toda preocupación en cuanto a pactos y negociaciones legislativas que sabe ya imposibles, Sánchez puede entrar en una situación que podría permitirle seguir.

Sin presupuestos, la legislatura estará definitivamente agotada, pero es que ya lo estaba, con lo cual no hay novedad alguna respecto ayer. Porque no estamos ante una legislatura sino ante un duelo electoral permanente

En mi artículo de esta semana señalo la paradoja de que la no aprobación de los presupuestos puede abrir un periodo de libertad de movimientos para Pedro Sánchez mayor que el que hasta ahora ha tenido y que le puede permitir no solo continuar al frente del Gobierno sino también manejar los tiempos electorales en contra de una derecha que el domingo ya cometió un gran error en la Plaza de Colón. Puedes leerlo aquí.

Esperando (sentado) las bondades del multipartidismo

Rivera se congratula del fin del bipartidismo pero resulta inevitable recordar lo que el presidente de Ciudadanos calla: que justamente desde el momento en que se produjo ese cambio que tanto aplaude, España ha dejado de tener Gobiernos con mayorías suficientes, aprobar presupuestos ha sido una agonía y las Cortes han parado casi por completo su labor de producción legislativa.

En mi artículo de esta semana en Vozpópuli, señalo que el fin del bipartidismo ha desencadenado algunos cambios importantes pero ninguno en el sentido positivo que tanto se ponderaba. Al menos de momento. Puedes leerlo aquí.

La izquierda incapaz

En solo cuatro años quienes recuperaban orgullosos el discurso de Julio Anguita de las dos orillas amenazan con ahogarse en la suya.

Las rupturas de estas gentes siempre comienzan con gritos de “unidad”, “unidad” y terminan con un listado de disidentes y purgados. No falla. La maldita y titubeante socialdemocracia, tan llena de defectos, acabará siendo de nuevo el lugar en el que poco a poco, o tal vez en tromba, vayan recalando los disidentes y traidores que la vanguardia del proletariado lleva cien años excretando inevitablemente a su alrededor.

En mi artículo de esta semana en VozPópuli me refiero a esa izquierda que de puro transformadora nunca ha logrado transformar nada. Puedes leerlo aquí.

Claro que es algo personal, no solo política

De la vieja política, en la que los líderes ejercían de cabeza de cartel del partido, se ha pasado a líderes que son el cartel y son el partido

Las primarias y los referéndums internos dan mucha portada pero laminan los matices, acaban con los grupos de opinión internos y solo dejan espacio a la obediencia o a la inquina personal, que por algún lado tiene que reventar.

En mi artículo de esta semana en VozPópuli hablo de la transformación de partidos/asociación a partidos/ejército y de las consecuencias que ello tiene. Puedes leerlo aquí.

Política de extrema irritación

Los mensajes ya no se crean para ser leídos sino simplemente reenviados. Y, por supuesto, jamás para ser recordados más allá de unas pocas horas. Expulsados los profesionales de la información que podrían rechistar o repreguntar, ha decaído casi cualquier atisbo de prudencia, contraste y reflexión, sustituidos ahora por el grito incondicional de apoyo a “los míos”.

El hooliganismo político militante y el destierro de periodistas que valoraban y enriquecían la información, ha promovido esta política de alto voltaje y extrema banalidad.

En mi artículo de esta semana en VozPópuli hablo de cómo la enorme extensión mediática y en redes de la polémica política ha traído más espectáculo pero menos respuestas. Puedes leerlo aquí.

Vox. El Partido Nacionalista Español

Comunistas de siempre disfrazados de novísimo movimiento popular y franquistas que por fin vuelven a mirar de frente al sol marcan inevitablemente la agenda a los partidos moderados. Sus soluciones son tan tentadoramente sencillas que resultan invencibles a la hora de lograr titulares, retuits y clics.

Foto EFE

En mi artículo de esta semana en VozPópuli me asombro de lo poco o nada que hemos aprendido después de todo que ha hecho sufrir el nacionalismo a los españoles. Puedes leerlo aquí.

Rivera, que el PSOE no sanchista era Susana

Como no hay absurdo que no pueda superarse, ahora nos enteramos de que la intención de Rivera es atraerse al PSOE ‘no sanchista’ justo cuando cierra en Andalucía el pacto con el PP.

Foto EFE

En mi artículo de esta semana en VozPópuli hablo de mi impresión de que Ciudadanos no sabe navegar si no es con el viento a favor y de que llevan extraviados desde el mismo día de la moción de censura. Puedes leerlo aquí.