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No tragar o no callar ante lo que proponía y defendía el nacionalismo vasco radical te hacía “parte del conflicto” así que para no serlo mucha gente calló y tras años de podredumbre tomó forma en Euskadi un discurso biempensante y socialmente muy exitoso, que era a un tiempo protector e inmoral y que a lo largo del tiempo tuvo como algunos de sus eslóganes más significativos “algo habrá hecho”, “tú no te metas en líos” o “ya sabía dónde se metía”.
En mi artículo de esta semana en VozPópuli recuerdo que la sociedad vasca no fue ejemplar ante ETA, que hubo perdedores, indiferentes y, por supuesto, hubo ganadores. Puedes leerlo aquí.
El podemita se parece mucho al personaje encarnado por Bruce Willis en la película ‘El sexto sentido’, que creía que estaba vivo. Pero era que no
En mi artículo de esta semana en VozPópuli recuerdo las palabras de Pablo Iglesias en Grecia en 2014 “aquel que pierde una propuesta no puede gestionar una idea que no comparte” y de las consecuencias de tal afirmación. Puedes leerlo aquí.
Seguimos empeñados en convertir simples reveses en inaceptables causas de honor, algo que queda muy de Fuenteovejuna, pero que no nos lleva a ningún sitio.
En mi artículo de esta semana en VozPópuli señalo el absurdo de que así como, por muchos problemas que tengan, nunca dudamos de las democracias que nos rodean, a la mínima contrariedad damos la nuestra por fallida. Puedes leerlo aquí.
Este va a ser el gran tema de los próximos años y no va a colar la versión “tu vaciaste la caja” ni esa otra tan socorrida del “y tú más”. Todo el espectro político tendrá que empezar a hablar de este tema en serio y no únicamente poniéndose detrás de la pancarta.
Mi artículo de esta semana en VozPópuli habla del País Vasco como laboratorio donde comprobar la evolución del sistema de pensiones de España. Puedes leerlo aquí.
El encarcelamiento de Puigdemont ha hecho al PNV prisionero de una situación cuyo control está totalmente fuera de sus manos pero que tiene como desgraciado resultado que su gozo ha terminado en un pozo y que su hasta ahora valiosísima representación política en el Congreso no puede ser aprovechada.
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Magnífica fotografía de EFE con el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro,
conversando con el portavoz del PNV en el Congreso, Aitor Esteban. |
Mi artículo de esta semana en VozPópuli habla de la difícil situación del PNV y de la ceguera del líder de Ciudadanos. Puedes leerlo aquí.
Nuestros diputados no pasan las necesidades angustiosas de tantos pensionistas y seguramente no necesitan más dinero, pero lo que sí necesitan es que al menos las personas que deberían hacerlo tengan la valentía pública de reconocer su trabajo y no subirse a alimentar el pin pan pun contra ellos.
Así parecen pensar los independentistas que, lejos de abrumarse por los cuatro meses y medio transcurridos en medio de la absoluta paralización de la vida política catalana, se muestran sorprendentemente despreocupados por la obviedad de que no hay Govern, ni actividad en el Parlament y que, sin embargo, el país sigue funcionando tan bien o mal como antes.
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| Parlament de Cataluña |
Antes de ponernos a buscar soluciones novísimas e imaginativas a nuestro amenazador desierto demográfico sería más práctico frenar el deterioro del problema. En este caso, el de una realidad social, económica, educativa y, sobre todo, laboral que, de hecho, penaliza a los jóvenes que pretenden tener hijos.
En mi artículo de esta semana en VozPópuli denuncio que el mercado laboral ve la conciliación familiar como un problema “de ellas” y que las mujeres se adaptan sacrificando sus carreras profesionales o no teniendo hijos. Puedes leerlo aquí.
Aquellos que critican la censura solo por resultar “contraproducente” estarían admitiendo, por omisión, que para ellos sería legítima si realmente consiguiera acallar eficazmente al molesto.
Mi artículo de esta semana en VozPópuli va de provocadores y un poco de quienes distinguen entre provocadores malos y provocadores buenos. Puedes leerlo aquí.
En lugar de interesarnos por la realidad de cómo se obtiene y trata la carne que nos llega al plato, preferimos indignarnos si alguien nos dice que no responde a nuestra imagen bucólica de una campiña verde en la que pastan las vacas de Milka y las cabras de Heidi.
En mi artículo de esta semana en VozPópuli me ocupo de la epidemia de infantilidad que nos asola. De la TV y el periodismo de calidad apenas hablo porque ¿para qué? Puedes leerlo aquí.