2011

El diccionario maldito. Cuarta entrega: El Proceso democrático

Interior del Transcantábrico de FEVE

Este no es un término nuevo en el imaginario nacionalista pero últimamente ha reverdecido, a raíz de la debilidad de ETA y de la consiguiente adaptación del mundillo abertzale a las nuevas circunstancias.

El término busca reforzar una supuesta ilegitimidad original e irrevocable de la democracia española, extremo que desde el inicio de la transición todo el mundo nacionalista siempre ha mantenido con más o menos intensidad, a despecho de la evidentísima consolidación de la democracia española, de su aceptación general por los ciudadanos y de su innegable y merecido reconocimiento internacional.

Nada de esto tiene valor para quienes siguen parados en la estación de la ruptura democrática de allá por los años 70 del siglo pasado; esperando a ver si sale un tren con el vagón de primera clase que creen merecer. Para estos grupos la democracia solo será auténtica cuando ellos se integren en el sistema siempre, por supuesto, con la preeminencia que supuestamente les correspondería, sin pararse en menudencias como el voto popular y otras excusas.

De esta forma, deslegitimando la democracia, se legitima indirectamente a quienes han luchado contra ella por cualquier medio, incluso desde el terrorismo de ETA. Ésta es la madre del cordero del concepto “proceso democrático”: blanquear la actuación de ETA, que quedaría de esta forma legitimada por haberse enfrentado a una falsa e impostora democracia. En lo que se ha sabido de las conversaciones de Argel se vio la obsesión de los etarras por tratar de imponer un relato que los excusara de asesinos y los elevase a luchadores por la libertad.

A nada que se dediquen unos segundos a reflexionar sobre esta mandanga y a contrastarla con la realidad de décadas de democracia en España la cosa queda sumida en el ridículo más completo pero la realidad jamás ha sido obstáculo para la mente de los fanáticos.

El término “proceso” tiene además otra connotación irrenunciablemente ventajosa para ese mundo. Es una palabra que evoca un cambio paulatino y progresivo en el que la decisión sobre si se habría llegado o no al final correcto y adecuado les correspondería en exclusiva… a ellos mismos, convertidos así en árbitros y jugadores de esa partida delirante que ya dura más de cuatro décadas, lo mismo que la dictadura de Franco. ¡Qué pereza!

bridge over troubled waters

La capacidad de la iglesia católica para integrar en su ritual aquello que contribuya a atraer gente ha sido siempre proverbial. Los antiguos ritos y santuarios fueron adaptados a la iconografía católica durante siglos con tan gran éxito como nulo pudor.

Es por eso que a nada que uno rasque se encuentra con sospechosas romerías como la de la Blanca Paloma en El Rocío, con las hogueras de San Juan, que coinciden siempre con el solsticio de verano, o con (y estas me encantan) las ermitas sorianas de San Polo y San Saturio, que la iglesia negará siempre que tengan nada que ver con las devociones paganas hacia Apolo y Saturno.

Y se ve que la cosa sigue en la misma línea porque ayer en una procesión de Semana Santa en Bilbao los encapuchados que usted puede ver en esta foto iban tocando con tambores y trompetas ¡créanme ustedes! la conocida pieza musical “puente sobre aguas turbulentas”, de Simon y Garfunkel. Se lo juro por mi niña, que ahí estaba encantada viendo los capuchones, mientras su madre y yo, tan aficionado a la música religiosa, escuchábamos asombrados.

El diccionario Maldito. Tercera entrega improvisada.

Que estaba yo leyendo la noticia de la detención de los muy buscados terroristas Itziar Moreno y Oier Gómez Mielgo, tras varios tiroteos con la policía francesa, y hete aquí que he leído las reacciones de Eusko Alkartasuna y de Alternativa y se me ha abierto sin querer el diccionario maldito. Fíjense ustedes:

EA ha lamentado el “incidente” y ha rechazado el tiroteo porque lo ocurrido “no se ajusta al proceso político de cambio”.

Quienes utilizan tan a menudo denominaciones tremendas para cualquier cosa y suelen llamar “atentados contra el pueblo vasco” a casi cualquier contrariedad contra su exclusiva forma de entender el país, llaman hoy “incidente” a varios tiroteos y un gendarme herido. Y no contentos con eso, para ver si oscurecen lo sucedido y de paso enmierdan a la policía francesa, han soltado la gracia de decir que exigen el «rápido esclarecimiento de los hechos», para ver si hacen crecer alguna sospecha en una actuación que está perfectamente clara. Dos personas buscadas por la policía se han visto en peligro de ser detenidas en un control y se han liado a tiros con los agentes. Así de clarito.

Lo de que “no se ajusta al proceso de cambio” es para nota. Es como si fuese una “no conformidad” en un frio procedimiento industrial de calidad. Pues que cojan una lima y se la pasen al tiroteo a ver si consiguen que “se ajuste al proceso”.

Y sus ahora socios de Alternativa han dicho que «los presuntos miembros de ETA han actuando al margen de las exigencias que los agentes sociales, sindicales y políticos de Euskal Herria”. Y tan panchos. Como si ETA hubiera actuado alguna vez atendiendo a las exigencias del Pueblo Vasco.

Pero me importa remarcar el término “los agentes” que suele ser la denominación que usan algunos para darse importancia y de paso despreciar a los verdaderos representantes democráticos del Pueblo Vasco, elegidos en elecciones libres por los ciudadanos. Representantes, por cierto, entre los que estos amigos del diccionario maldito suelen tener o pocos miembros o ninguno.

Alfombras y fantasmas

Cuando, hace ahora dos años, el Lehendakari Patxi López formó Gobierno se dijo que no estaba entre sus prioridades la de levantar alfombras. Se trataba de remarcar que la entrada de los nuevos responsables no daría lugar a una actitud revanchista, rebuscadora de irregularidades y chanchullos. Y así ha sido.

Sin embargo, se puede no poner la casa patas arriba pero no se puede evitar que los armarios vayan escupiendo sus correspondientes fantasmas. Ahora sabemos que 24 millones de euros de dinero público están en el aire a causa de la situación de quiebra de la empresa épsilon, que recibió un apoyo económico tan grande como laxo fue su control. Épsilon era la “joya de la corona” del Parque Tecnológico de Miñano, famoso también por otras variadas irregularidades.

Este mes se nos han escapado 7.500 parados de un armario llamado LANGAI en el que nadie sabía que estaban y que los anteriores gobernantes construyeron para ver si competían con el españolazo INEM.

También hemos sabido estos días que los vascos (y las vascas) hemos perdido otros 5 milloncitos de euros en la compra de suelos rústicos en cuesta a precio de industriales en llano a unos señores que -eso sí- parecían de toda confianza del anterior responsable nacionalista de Sprilur. Un señor llamado Zubiaurre, famoso por un fichaje que impulsó en 2005 junto al inefable abogado Sr. Lamikiz y que con tanta atención se siguió desde San Sebastián. Tienen ustedes que acordarse, si, si, es él.

También hace unos meses que están en el candelero, los contratos irregulares en la sanidad pública, los de los falsos autónomos de EiTB, que nos saldrán por unos 7 millones de euros, y los que aún no se sabe cuántos que se destinaron a empresas fantasmas creadas en los txokos por familiares de cargos del PNV para recibir contratos fantasmas de otros cargos del PNV. Eta abar…

El Gobierno Vasco se parece cada día más a la tenebrosa casa de los Adams y entre sus sombras se va derrumbando la leyenda de la supuesta solvencia gestora del PNV, aunque ahora pretendan apuntalarla a base de coloridos slogans publicitarios.

Ingenieros de la compra

Hace ya unos años charlando de pie en la cocina de Jorge y Alicia mientras tomábamos una cerveza vi pegada con imán en la puerta del frigorífico una extraña lista de la compra. Los productos no estaban en un orden que yo pudiera adivinar y sin embargo parecía todo menos improvisada.

Pregunté por el misterio y Alicia me aclaró que los recuadros de cada producto estaban ordenados…según su colocación en los lineales del supermercado…de esa forma cuando hacen la compra solo recorren los pasillos una sola vez y ni buscan ni retroceden. ¡No era una lista sino un plano!

Me pareció una idea genial y también divertida así que he contado la anécdota algunas veces. Pues hoy, que he vuelto a visitarlos, he visto la lista ahí, de nuevo en su sitio. Eso sí, me han informado de que hace poco Jorge tuvo que tomarse el trabajo de rehacerla porque habían cambiado el orden de las góndolas del súper. Es un genio. Y un genio trabajador, además.

Vean ustedes qué fácil es rebelarse contra los expertos en incitarnos al hiperconsumo con todo tipo de técnicas para que deambulemos distraídos dando vueltas y vueltas mientras llenamos el carro de cosas que no necesitamos.

Háganse la suya, ya ven qué fácil es. La mía la puedes ver aquí.

El diccionario maldito. Segunda entrega: Esto se arreglará finalmente en una mesa

Esta expresión sirvió durante años para reforzar la tesis de la imbatibilidad de ETA. Ahora se escucha menos, afortunadamente.

Como otras expresiones manipuladoras pretende aparecer como una obviedad indiscutible. Que una mesa suele ser el lugar en torno al que se reúnen las personas es irrefutable y por ello decirlo no debería suponer ningún reproche salvo que provenga de algún exaltado: ¡Yo sólo digo que lo que tenga que pasar será en torno a una mesa! Todos hemos oído respuestas de este cariz.

Igual que todos hemos sabido perfectamente que bajo esa inocente mesa estaba agazapada la idea de qué era “lo que tenía que pasar”: que la democracia debía renunciar a acabar con ETA y transigir, negociar nuestra libertad y aceptar la supuesta razón que tendría el grupo terrorista. Además la expresión conecta con las “mesas” políticas, tan del gusto de quienes nunca han aceptado ni la democracia ni la representación del Parlamento y las demás instituciones democráticas efectivamente votadas por los vascos y las han querido sustituir por “mesas” en las que participen los “diversos agentes representantes de los sectores populares vascos”. O sea quienes ellos quieran. (El entrecomillado contiene él solo varios conceptos venenosos).

Pero como yo no quiero que digan de mí que soy un exaltado tengo que reconocer que las mesas sí que sirven para cerrar acuerdos y terminar con los problemas y ahí les dejo un ejemplo histórico innegable:

El 2 de setiembre de 1945 EEUU y Japón firmaron la paz y lo hicieron, efectivamente, sobre una mesa, que estaba instalada -eso sí- en la cubierta del acorazado USS Missouri. Fue la firma de la rendición formal de Japón a las Fuerzas Aliadas en la Segunda Guerra Mundial. A un lado estuvieron el almirante Chester Nimitz y el general del ejército Douglas MacArthur. Del otro lado de la mesa los representantes japoneses encabezados por el ministro de Asuntos Exteriores, Mamoru Shigemitsu. Cuanto antes pongamos en Euskadi una mesa como aquella, mejor.

El diccionario maldito. Primera entrega: El Konflikto

El ser humano es un animal social. Vivimos en un entorno colectivo férreamente ordenado y nuestra realidad la determina inevitablemente la sociedad de la que formamos parte.
El lenguaje y los conceptos que creamos y manejamos a través de él son la herramienta principal para la creación de la realidad social. Por eso es tan importante conocer y revisar el uso fraudulento o interesado del lenguaje. Porque quien domina los conceptos domina el tablero de juego social y también las reglas. Cuando es otro quien establece el significado de lo que tú estás pronunciando estás perdido, juegas en su terreno y con sus reglas y, además, éstas cambian a cada momento según su conveniencia:
Cuando yo uso una palabra -insistió Humpty Dumpty con un tono de voz más bien desdeñoso- quiere decir lo que yo quiero que diga…, ni más ni menos.
-La cuestión -insistió Alicia- es si se puede hacer que las palabras signifiquen tantas cosas diferentes.
-La cuestión -zanjó Humpty Dumpty- es saber quién es el que manda…, eso es todo.
Alicia a través del espejo (Lewis Caroll)
La economía y la política son campos abonados, aunque no únicos, para esta utilización perversa del lenguaje. Es posible que manejar venenos lingüísticos sea parte del trabajo de quienes estamos en política. Pero precisamente  por eso conviene manejarse con cuidado, como siempre que se tiene entre manos algo tóxico.
Para conseguirlo he pensado en iniciar hoy una nueva sección en este blog que voy a llamar “El diccionario maldito” en el que iré publicando y comentando una relación que siempre será incompleta de palabras y expresiones políticas y económicas envenenadas. Apreciaré las sugerencias.
Comienzo por el concepto más notable y primigenio de la manipulación que ha sufrido la política en Euskadi: El Conflicto histórico o “el Konflikto” para entendernos.
En Euskadi los conflictos que vivimos: laborales, económicos, sociales, familiares y de toda índole palidecen ante el brillo cegador de El Konflikto, que significa que “los vascos” tendríamos algo así como un choque histórico irresuelto con “los españoles” del que procederían las más de nuestras dificultades. Choque histórico que explicaría -además- muchísimos escollos en nuestra vida política y social en pleno siglo XXI, desde la fusión de las cajas hasta el asesinato.
Esta madre omniabarcadora de todos los conceptos patrios del nacionalismo vasco que es el konflikto, busca dar por axiomas indiscutibles, como decía, cosas tan absurdas y peligrosas como estas:
  • Solo se podría ser vasco si se es nacionalista (puesto que el konflikto no puede darse por definición sino entre vascos y españoles, nunca entre unos y otros vascos)
  • Cada vasco tendría obligaciones morales, patrióticas y de opinión que irían más allá de las de un ciudadano cualquiera (y se autoexcluiría de su pueblo si dimite de ellas y opta por opinar a su bola)
  • Nada que diga ninguna ley podría contradecir legítimamente unos derechos “históricos”, cuya defensa sería la raíz misma del Konflikto, pese a que resulten convenientemente nebulosos para que los verdaderos vascos puedan determinar a cada momento en qué consisten exactamente.
  • Muy ligada a la anterior, ninguna ley o decisión podría aceptarse como democráticamente válida en Euskadi si va en contra de la opinión o conveniencia de los nacionalistas no siendo más que un nuevo agravamiento del Konflikto. (Nótese aquí la ineludible conveniencia de que no puedan ser vascos los no nacionalistas para así evitar que sus erróneos votos pudieran contar como válidos y estropear el arbolito)
  • Es comprensible que algunos vascos, hartos de esperar, lleguen a matar a españoles o a personas que habiendo nacido vascos se nieguen a admitir sus “obligaciones” como tales y por tanto hayan perdido “de facto” su derecho a ser considerados vascos. Una pena pero… sería una manifestación más de El Konflikto.
Como en los libros de Lewis Caroll los conceptos son puertas que se abren a mundos que funcionan según sus lógicas propias y la puerta de el Konflikto se abre a un jardín con flores tan venenosas o más que estas pocas que he descrito.

Manifiesto de economistas aterrados

Cuatro economistas prestigiosos: Philippe Askenazy, Thomas Coutrot, André Orléan y Henri Sterdyniak se han atrevido a pensar de un modo diferente al que marca el carril oficial de lo económicamente correcto. Como consecuencia de tal atrevimiento han propuesto una forma diferente de ver la crisis, sus orígenes y sus mitos.

En setiembre de 2010 publicaron un librito que lleva un nombre estupendo. “Manifiesto de economistas aterrados”. En él se denuncian como falsas las 10 evidencias más habituales de los que nos han querido explicar la crisis.

Son éstas. Y las he acompañado con las frases de cada texto que me ha llegado con más fuerza.

FALSA EVIDENCIA N°1: LOS MERCADOS FINACIEROS SON EFICIENTES

…La crisis se interpreta no como un resultado inevitable de la inestabilidad propia de los mercados desregulados sino como el efecto de la deshonestidad e irresponsabilidad de algunos actores financieros mal vigilados por los poderes públicos…

…El error principal de la teoría de la eficiencia de los mercados financieros consiste en trasponer a los productos financieros la teoría habitual de los mercados de bienes ordinarios…

…para los primeros la situación es muy diferente. Cuando el precio aumenta es frecuente observar no una bajada, ¡sino una subida de la demanda! En efecto, la subida del precio significa un rendimiento mayor para quienes poseen el título debido a la plusvalía realizada…

…hasta el incidente, imprevisible pero inevitable, que provoca la inversión de las anticipaciones y la quiebra…

…Es la burbuja especulativa: una subida acumulativa de los precios que se alimenta a sí misma. Este tipo de proceso no produce precios justos sino, por el contrario, precios inadecuados…

FALSA EVIDENCIA N°2: LOS MERCADOS FINANCIEROS SON FAVORABLES AL CRECIMIENTO ECONÓMICO

…Los dirigentes de las empresas que cotizan en Bolsa tienen ahora como primera misión satisfacer el deseo de enriquecimiento de los accionistas, y sólo ese.

…Por un lado las exigencias de rentabilidad inhiben fuertemente la inversión…

…Por otra parte, estas exigencias provocan una constante presión a la baja sobre los salarios y el poder adquisitivo, lo que no es favorable a la demanda.

FALSA EVIDENCIA N° 3: LOS MERCADOS SON BUENOS JUECES DE LA SOLVENCIA DE LOS ESTADOS

…Un precio financiero resulta de un juicio, es una creencia, una apuesta sobre el futuro: nada asegura que el juicio de los mercados tenga superioridad alguna sobre las demás formas de juicio…

FALSA EVIDENCIA N° 4 : LA SUBIDA ESPECTACULAR DE LAS DEUDAS PÚBLICAS ES EL RESULTADO DE UN EXCESO DE GASTOS

Proviene especialmente de (…) la caída de los ingresos públicos debido a la debilidad del crecimiento económico en ese periodo y a la contrarrevolución fiscal que han llevado a cabo la mayoría de los gobiernos desde hace veinticinco años.

FALSA EVIDENCIA N°5: HAY QUE REDUCIR LOS GASTOS PARA REDUCIR LA DEUDA PÚBLICA

…es falso afirmar que todo déficit público crece en igual medida que la deuda pública o que toda reducción del déficit permite reducir la deuda. Si la reducción de los déficits compromete la actividad económica la deuda aumentará aún más…

FALSA EVIDENCIA N°6: LA DEUDA PÚBLICA TRASLADA EL PRECIO DE NUESTROS EXCESOS A NUESTROS NIETOS

…La deuda pública es, sin duda, un mecanismo de transferencia de riquezas, pero es sobre todo de los contribuyentes ordinarios hacia los rentistas.

…con el dinero ahorrado de sus impuestos los ricos han podido adquirir títulos (generadores de intereses) de la deuda pública emitida para financiar los déficits públicos provocados precisamente por las reducciones de impuestos…

FALSA EVIDENCIA N°7 : HAY QUE ASEGURAR A LOS MERCADOS FINANCIEROS PARA PODER FINANCIAR LA DEUDA PÚBLICA

…Se trata hoy de someter a los Estados, que se supone que son por naturaleza demasiado malgastadores, a la disciplina de los mercados financieros, que se supone que son eficientes y omniscientes, también por naturaleza.

FALSA EVIDENCIA N°8: LA UNIÓN EUROPEA DEFIENDE EL MODELO SOCIAL EUROPEO

La organización de la política macroeconómica (independencia del BCE frente a la política, Pacto de Estabilidad) está marcada por la desconfianza respecto a los gobierno elegidos democráticamente…

…La Europa social sigue siendo una palabra vacía, sólo se ha afianzado realmente la Europa de la competencia y de las finanzas.

FALSA EVIDENCIA N°9: EL EURO ES UN ESCUDO CONTRA LA CRISIS

…Las instancias europeas han seguido reclamando políticas salariales restrictivas y que se modifiquen los sistemas públicos de jubilación y sanidad, con el riesgo evidente de hundir al continente en la depresión y de aumentar las tensiones entre los países.

FALSA EVIDENCIA N°10: LA CRISIS GRIEGA HA PERMITIDO FINALMENTE AVANZAR HACIA UN GOBIERNO ECONÓMICO Y UNA VERDADERA SOLIDARIDAD EUROPEA

La crisis ofrece a las elites financieras y a las tecnocracias europeas la tentación de establecer la “estrategia del choque” aprovechando la crisis para radicalizar la agenda neoliberal. Pero esta política tiene pocas posibilidades de éxito.

CONCLUSIÓN: DEBATIR LA POLÍTICA ECONÓMICA, TRAZAR CAMINOS PARA REFUNDAR LA UNIÓN EUROPEA

…Hay que liberar a los Estados de la presión de los mercados financieros. Solamente así el proyecto de construcción europea podrá esperar recuperar una legitimidad popular y democrática de la que hoy carece.

Una vez más se demuestra que para descubrir sitios nuevos hay que salirse de la autopista.

¿Agua y jabón?

Todos hemos visto imágenes estremecedoras de la destrucción causada en Japón por el tsunami que siguió a un seísmo devastador. La policía habla cautelosamente de 2.000 muertos y 3.000 desaparecidos y dice que se han rescatado a unas 15.000 personas, que son las que ha podido contar. Hay todavía una enorme confusión y las autoridades provinciales de Miyagi, una de las zonas más afectadas, apuntan a unas 9.500 personas sin localizar solo en el pueblo de Minamisanriku, lo que supone la mitad de su población.

Pero a nuestros medios locales lo único que parece importarles es el indudable peligro nuclear en la central de Fukushima. Abren todos los informativos con ello, dan toda clase de informaciones y de detalles sobre de las maniobras que, al parecer, se están haciendo y aunque desconocemos aún el número de muertos definitivo del terremoto y de la ola gigante, estamos perfectamente informados de que los dos reactores afectados son el 1 y el 3, de la opinión de la agencia nuclear de la ONU, de los 11 trabajadores heridos en la última explosión, de los dos metros que los operarios han conseguido elevar el nivel de refrigerante de la piscina, eso sí con agua de mar… y ya para que no falte detalle, el Pentágono ha informado de que 17 militares que participan en las labores de asistencia en Japón han dado positivo a «bajos niveles» de radiactividad, pese a ello se encuentran en buen estado y al tratarse de un nivel mínimo de contaminación el personal afectado pudo eliminar la radiactividad con agua y jabón.

Me da mucha vergüenza que las alusiones a posibles peligros en nuestra cercana central de Garoña precedan a las informaciones sobre el aún desconocido número de muertos ciertos, de heridos reales, de personas vivas que lo han perdido todo, de ciudades efectivamente arrasadas. Solo al final del tiempo dedicado a esta catástrofe, tras las inevitables reflexiones sobre que en Europa se reabre el debate nuclear, en una breve lectura final, el corresponsal o el locutor “se acuerda” de informarnos de las víctimas, de la destrucción, del miedo, de la muerte y habla unos segundos de ello antes de pasar a la noticia siguiente.

No sé si se han superado en mucho o en poco los límites de radiación legalmente admitidos pero sí sé que se han superado con creces los límites, si existen, de destrucción de viviendas, de arrastre de coches por riadas, de barcos arrastrados bajo los puentes, de olas negras sumergiendo pueblos y valles, de desolación muerte y dolor. Esos seguro que se han superado. Y a veces pienso que se han superado también los límites de egoísmo local, de indecencia y de inhumanidad en nuestros medios de comunicación.

Me temo que vamos a necesitar mucha más agua y jabón que en Fukushima.

Partidos «de Gobierno»

En mayo de 1980 el entonces Secretario General del PSOE, Felipe González, planteó una moción de censura contra el Gobierno de Adolfo Suarez y en su intervención en la tribuna del Congreso dijo que su partido era “la alternativa de Gobierno”. Nadie dudó de que tal cosa era cierta. En toda democracia debe haber alternativa y en España, entonces, la única posible era el partido de González.
Hoy suena como algo perfectamente normal pero en aquel momento, con la democracia empezando a rodar, que se dijese que un partido que provenía de la clandestinidad sería, antes o después, el que dirigiese el Gobierno de España fue un enorme aldabonazo, que retumbó en la opinión pública con tanta fuerza probablemente porque aquello ya estaba en la mente de millones de personas aunque era la primera vez que sus oídos lo escuchaban. A partir de aquel instante, los adversarios del PSOE supieron cual eran el objetivo del entonces joven González, pero también los militantes socialistas nos hicimos conscientes de una realidad mucho más inminente, responsable y pragmática de la que a menudo corría por las asambleas del PSOE.
Es posible que fuese en aquel momento cuando se estrenó en España la percepción de que hay partidos que son “Partidos de Gobierno” y otros que no. Cuando un partido es “Partido de Gobierno” no le basta con un apoyo popular amplio. Debe ser consciente de los compromisos que tal posición conlleva, incluso cuando está en la oposición. Para empezar tiene que deshacerse de las mullidas ofertas que sabe imposibles de aplicar, tiene que estudiar todas las consecuencias (tanto las deseadas como las indeseadas) que tendrán sus propuestas para el conjunto del país, tiene que ser capaz de disponer de una estrategia de país a largo plazo (más que la legislatura) y, desde luego, tiene que ser escrupulosamente respetuoso con las instituciones que legítimamente aspira a dirigir.
En Euskadi acabamos de cumplir 2 años de Gobierno Socialista. Sin embargo persiste en el entorno del PNV (y se alimenta para que persista) una actitud negadora de la legitimidad del Gobierno Vasco. Lo que en las primeras semanas podía entenderse en un partido acostumbrado al poder durante 30 años, aunque nunca disculparse, se ha venido prolongando de forma intolerable durante ya media legislatura. No son actitudes de un partido que haya aceptado el recambio en el poder. 
La Sanidad, el sistema educativo, la Justicia, la Policía, la Radiotelevisión, el propio Parlamento y, desde luego, la Lehendakaritza pueden y deben ser objeto de la atención y el desacuerdo de la oposición pero no pueden estar permanentemente sometidas a una especie de asalto final agónico que pretenda sustituir a sus responsables aquí, ahora, ya mismo y al precio que sea.
Ni siquiera el falso y peligroso sentimiento de propiedad que el PNV ha demostrado sobre todo lo vasco justifica que se insulte al lehendakari, que se niegue absolutamente el menor atisbo de acierto en ningún aspecto de la gestión del Gobierno de Patxi López, que se pongan en riesgo las cajas de ahorros solo para evitar la pérdida de su control partidista, que se niegue legitimidad al parlamento electo… 
Si nos movemos por los medios digitales o las redes sociales vascas es muy fácil ver el trabajo pendiente que los líderes cabales del PNV (si existen) tienen que hacer todavía para apagar el incendio de indignación, y también de indignidad, que prendieron hace ya dos años y que sigue ardiendo en la red con irresponsable intensidad. Un partido que aspira a gobernar no puede mantener ese ejército de “gremlins” enloquecidos.
Ni tampoco acometer contra todas las instituciones que forman la malla institucional del País, solo porque otros las controlen en este momento. Sobre todo porque si lo hace se irá convirtiendo en uno de aquellos partidos que saben que jamás las dirigirán. Y por tanto va renunciando a seguir siendo Partido de Gobierno, para convertirse en otra cosa. El PNV lleva mal camino si quiere volver al poder.