febrero 2011
3 minutos para recordar a los ausentes
Mi compañero Mikel me ha remitido este video de uno de mis referentes musicales de cuando era más joven. No es la canción de Imanol que más cantábamos pero sí una de las más sentidas.
El cantante Imanol Larzabal, tras vivir exiliado durante el franquismo, volvió a Euskadi con la democracia, trabajó y se ganó la vida actuando aquí y allá, manteniendo su compromiso con la libertad. Precisamente por ese compromiso y porque en este país nunca han faltado enemigos de la libertad, tuvo que volver a marchar de nuevo y separarse de su tierra, que es la mía. Nunca pudo regresar.
El Gobierno de Patxi López va a ofrecer facilidades para que regresen a Euskadi, si lo desean, los miles y miles de personas que tuvieron que exiliarse de Euskadi por miedo al terrorismo nacionalista de ETA o simplemente hartos de él. Una auténtica sangría que será seguramente imposible de reponer porque imposible es detener durante tantos años las vidas, los amores, los sueños y las penas de nadie. Imanol Larzabal fue uno de ellos. Partió para no volver, como tantos.
Sirvan estos tres minutos de su voz para recordar a todos aquellos y aquellas que, pensasen como Imanol o de cualquier otra forma, optaron por abandonar su tierra con miedo, rabia y pena por causa de los peores hijos de ella.
Obviedades higiénicas
- El mundo de Batasuna se ha movido por la ley de partidos y por la tolerancia cero. Por eso es importante mantener la fortaleza democrática y la unidad de los demócratas.
- Que Sortu sea legal es buena noticia porque significará que efectivamente empiezan ese recorrido democrático que todos les exigimos y que ETA estará en el final. Pero no les debemos nada. Quien puede despejar las dudas son ellos y solo ellos. No va a haber una alfombra roja.
- Las autonomías han sido el mayor éxito de España.
- Sostener la economía de un país es de izquierdas. Es de izquierdas hacer sacrificios para mantener la sanidad pública, la educación pública, las pensiones y los subsidios de desempleo que, en España, son los mayores de toda Europa.
- Aunque sean para sostener las políticas sociales, algunos tenemos la sensación de que los sacrificios siempre son demasiado asimétricos.
¿Impostura o catarsis?
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| Foto El Correo |
- Los jueces decidirán sobre los aspectos legales, revisarán los estatutos que conocimos ayer, mirarán la ley de partidos, los antecedentes, las pruebas policiales (si las hubiera) etc. y tomarán la decisión que corresponda ateniéndose a lo que es su función. Eso podría ser relativamente rápido.
- Pero, independientemente de lo que diga la Administración de Justicia, será la sociedad quien en verdad juzgue la sinceridad de quienes dicen ahora haberse puesto del lado de la convivencia y haber abandonado la estrategia totalitaria. Será la ciudadanía quien valore al fin si estamos ante una impostura o ante una catarsis. Y esto llevará bastante más tiempo. No se digiere en uno o dos años el terror generado y alimentado durante cuarenta. Así que al tiempo.
140 millones de mujeres
Hace días que estoy pensando en escribir un post titulado NIEBLA SEXISTA acerca de los obstáculos impalpables que la sociedad pone a las mujeres. Me refiero a las costumbres y rutinas que están perfectamente instaladas en el uso común y que dan por hecho que las mujeres siempre deben estar en condiciones de atender con prioridad los asuntos domésticos, por ser éstas las únicas obligaciones realmente efectivas para ellas. Por supuesto no se dice, pero sí se aplica.
- Se da por hecho que cuando el o la profesora convoca a los padres -por ejemplo- a las 11:30 de un martes, “alguien” de la pareja tendrá tiempo de acudir. Aunque ese “alguien” casi nunca suele ser el padre.
- Los comercios tradicionales siguen funcionando en gran parte como si en las parejas uno de los dos tuviera todo el día para ir de compras, de forma que los horarios comerciales todavía coinciden con los horarios laborales. Y ese “uno de los dos” casi siempre suele ser “una” de los dos.
- Sé por experiencia que cuando un varón se ocupa de sus padres ancianos es visto casi como un héroe filial por familia y amistades, mientras que si es una mujer quien lo hace, se da por descontado que es lo normal y no se reconoce mérito alguno en las renuncias que ello conlleve.
Son obstáculos que, como la niebla, impiden avanzar pero no pueden ser señalados, retirados ni eliminados. No se pueden tocar, son parte del “paisaje” y es muy difícil luchar contra ellos.
En estas estaba yo, con mi mentalidad occidental, cuando he sabido que hoy es el día contra la mutilación genital de las mujeres y, lo más terrible, que lo han sufrido entre 120 y 140 millones de mujeres, 3 millones de niñas -como la mía- al año. Espeluznante.
Porque no se trata solamente de una práctica dolorosa, peligrosa e inhumana, sino que, es un atroz sistema de disciplina sexual, que busca arrancarles a las mujeres su propia sexualidad, alegando que, de no hacerlo, serán infieles o no estarán preparadas para el matrimonio, como si fuesen esclavas sexuales y ese debiera ser su único destino.
Supongo que nos corresponde seguir eliminando la “niebla sexista” que nos rodea aquí, pero conviene que tampoco nos impida ver que fuera de nuestro confortable primer mundo los obstáculos de las mujeres aún son perfectamente concretos, visibles…y espantosos.





